Lo más difícil de los productos ecológicos es colocarlos en el mercado | Quesoteca

Noticia

08 Feb 2019

Lo más difícil de los productos ecológicos es colocarlos en el mercado

Mientras Castilla y León dispone de 43.000 hectáreas y 78.000 cabezas de ganado, en Salamanca la producción ecológica sigue sin despegar, a pesar del aumento de demanda

Aunque la venta de productos con el distintivo de ‘ecológico’ va en aumento, Salamanca sigue estancada en producciones con este sello. Con una legislación cada vez más dura y exigente en materia medioambiental y una PAC que camina hacia producciones más sostenibles, los datos del Consejo de Agricultura Ecológica, Caecyl, indican que la Comunidad destina un 2,05% de la superficie certificada en ecológico de España.

En total, son 43.000 hectáreas y 78.000 cabezas de ganado, con un aumento destacado en los cinco últimos años en la región, aunque desigual. En Salamanca, no existe ningún productor de vacuno y porcino ecológico, mientras que en el olivar, 100 hectáreas de las 192 de toda la región son ecológicas.

Queso ecológico de oveja

Pedro Delgado, de Monleras, es uno de los pocos productores de ovino que apuesta por el sello de ‘ecológico’ desde su Quesería Ecológica Montiermo. Con su rebaño de ovejas churras y una pequeña producción anual de 5.000 kilos, afirma que la agricultura ecológica “es aprovechar la coyuntura de ciertas zonas en ganadería”, reconociendo que lo tienen más fácil, “relativamente”, porque se dedican al pastoreo.

Este productor asegura que resulta más difícil colocar este producto en el mercado que el convencional pero “es un plus, aunque todavía no hay mentalización suficiente y canales de comercialización adecuados”.

En su caso, el destino es la exportación, la venta directa desde la fábrica de Monleras, tiendas especializadas y grupos de consumo, porque “después de muchos años, el producto se abre canales y mercado por sí solo, el boca a boca es importante”.  Sin embargo, lamenta que, a veces, en algunos puntos de venta, lo convierten en un producto elitista y se duplica su precio de venta al público.

Para este ganadero, hay que distinguir bien entre un producto ecológico y el convencional. “En este caso, es dar un giro de 360 grados a la mentalidad del consumidor, porque el marchamo ecológico supone garantía y calidad” que, en su caso, se encarga de certificar el Caecyl.

¿Y compensa producir con este sello? Para Pedro Delgado, “sí”, si dispones de un producto con el que cierras el círculo de producción, transformación, y comercialización “porque colocas en el mercado algo diferente al convencional, es una manera de distanciarse del resto de producciones, ir un poquito más allá”. Los consumidores, añade este productor de queso ecológico, lo valoran por unas garantías de calidad y por el paladar, “es un producto que evoca una historia, un lugar, unas formas de producción naturales”.

Proyecto pionero para una producción rentable y sostenible 

Crear una red de agricultores ecológicos, orientada al mercado para la comercialización de las producciones, es el objetivo del grupo operativo supra-autonómico Ecopionet, cofinanciado por el Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural, Feader, y el Ministerio de Agricultura, en el que participa el Irnasa-CSIC. 

Este proyecto, que se desarrolla en Salamanca, Toledo y Guadalajara, pretende abordar las dificultades en la transferencia de conocimientos al sector, debido a la brecha entre los investigadores y los profesionales del campo, y la falta de asociacionismo, factor clave en la vertebración, dinamismo y competitividad del medio rural.

La Finca Experimental Muñovela del Irnasa, en Barbadillo, tiene un papel fundamental en esta transferencia, ya que en ella se comparan distintos modelos de producción y las posibilidades de producción en ecológico, haciendo un análisis económico y ambiental de cada uno de ellos.

El fin último del proyecto es la creación de una organización de productores que mejore la capacidad de negociación. En esta red participa un centro de investigación con experiencia en el estudio de la producción ecológica, asesores privados, organizaciones profesionales agrarias, la SEAE, agricultores ya en ecológico ‘tutores’ y los agricultores del proyecto ‘pioneros’.

Vegetales, fruta, huevos y lácteos, los productos más demandados

En el ámbito nacional, los datos del Ministerio de Agricultura indican un aumento del 12,55% del mercado ecológico, con un movimiento económico de más de 1.685 millones y un gasto per cápita de 36,33 euros anuales, lejos de los 274 euros de Suiza o los 227 de Dinamarca.

En cuanto a superficie, son 2,01 millones de hectáreas, convirtiéndose en el primer país productor de la UE y el quinto en el ámbito mundial, con una cuota del mercado del 1,69%.

Siguen siendo productos frescos como huevos, vegetales, fruta y lácteos los más demandados, seguidos de repostería, mermeladas, legumbres y carnes. La salud es el principal motivo de consumo de productos orgánicos y su elevado precio, el principal freno a la compra. Andalucía acapara el 48,4% del total, seguida de Castilla-La Mancha con el 19,4% y Cataluña con el 8,5%.

Los principales tipos de cultivo son los pastos permanentes, con el 52% y 1,05 millones de hectáreas, es decir, más de la mitad de superficie, seguidos de cereales con 0,21 millones de hectáreas, olivar con 1,96, frutos secos con 1,35 y viñedos 1,06. En cuanto a los operadores ecológicos, con 41.700, en los dos últimos años han aumentado un 19,7%.

Fuente: www.salamancartvaldia.es